4. El método de la focalización emocional: Leslie Greenberg

Leslie Greenberg es actualmente el psicoterapeuta de referencia en esta línea humanista, heredera de las posiciones rogerianas. Su planteamiento apuntala algunas de las líneas del focusing y es perfectamente compatible con él.
Greenberg señala que, normalmente, los problemas de las personas giran en torno a cuatro emociones: la ira, la tristeza, la vergüenza y el miedo. No se trata, desde luego, de cuatro tipos diferenciados tipológicamente. Pues las emociones se entremezclan y producen situaciones emocionales muy singulares y polivalentes.
Llama a su método, el método de la focalización emocional. Y está bien, pues a veces las emociones aparecen bien claras inicialmente y la sensación viene con ellas. Desde luego, aprovecha la posición de Gendlin, y en su proceso, tras tomar contacto con la emoción, las personas son invitadas a tomar contacto con las sensaciones corporales.

Pero lo que más caracteriza a Greenberg es la división entre emociones primarias y secundarias; y su método invita a encontrar esas emociones primarias, que son las que desatan todo el proceso de desencuentro de las personas consigo mismas y con los demás. Así, el enfado puede surgir de un amor propio herido y quizás ese amor propio se acompañe de celos, y más en el fondo venga de una perdida afectiva. Analizamos un caso así, cuando hablamos del enfrentamiento de Nancy con la hija de Rogers. Un sentimiento de miedo puede surgir desde una frustración más profunda: la soledad o una pérdida personal. La importancia de esta búsqueda de la emoción primaria es muy esclarecedora en el proceso. Claro está, que esta observación de las emociones y sus sensaciones corporales no se plantea como una meditación o reflexión mental. Observamos nuestras vivencias y sus significados; no racionalizamos nunca ni nos explicamos racionalmente lo que nos pasa.

En el proceso de atención emocional, que se explica detalladamente a continuación, el lector apreciará la huella de estos tres autores. Pero también encontrará la huella de la filosofía, especialmente de la filosofía existencialista. Basta, para exponer esta huella, una referencia breve a Kierkegaard y Karl Jaspers. Kierkegaard influyó mucho en el pensamiento de Unamuno y en muchos existencialistas, especialmente en Jaspers. El influjo de Jaspers se ha diluido en nuestro tiempo; pero es una referencia necesaria, que nos ayuda a comprender y a encauzar nuestro itinerario personal.